sábado, 9 de marzo de 2013

¿Son las redes sociales adictivas?

                                  
En estos días que corren, parece que todo el mundo ya tiene su página en Facebook o una cuenta en Twitter. La gente se conecta prácticamente todos los días para actualizar (muchas veces compulsivamente) sus perfiles y verificando las actualizaciones de los amigos y personas asociadas a su cuenta. Es una manera divertida de pasar el tiempo y de estar en contacto con los demás, pero ¿pueden ser estos sitios peligrosos? ¿Pueden crear las redes sociales una adicción a corto o largo plazo? Las redes sociales no son un concepto nuevo. De hecho, ha estado alrededor nuestro por más tiempo de lo que nos creemos. Una red social es simplemente la estructura de las relaciones amistosas entre individuos. Todas las personas en el mundo son parte de una red social, pero as su vez, también pertenecemos a subredes más pequeñas y distintivas. Definimos estas subredes por ciertos criterios como puede ser la familia, los amigos, compañeros de trabajo, amigos del colegio, etc.
¿POR QUÉ NO RECORDAMOS LOS PRIMEROS AÑOS DE NUESTRA VIDA?

Seguramenete os habreis hecho esta pregunta muchas veces, y es que la mayoría de nosotros no tiene recuerdos más allá de los 3 años pero, ¿por qué?


Pues bien, la razón todavía es incierta. Algunos expertos expeculan que esto se debe a que antes de los 3 o 4 años no tenemos la capacidad cognitiva y del lenguaje para formar memorias. Y que aunque estos recuerdos no se pierden del todo, no pueden almacenarse en nuestro cerebro. La nueva investigación parece darnos una explicación.
Participaron 140 niños de entre 4 y 13 años que relataron tres de sus experiencias más tempranas que pudieran recordar y el período en que éstas habían ocurrido. Descubrieron que entre más pequeños los niños, más recuerdos tenían de sus primeros años, incluso a los 18 meses de edad.
Dos años más tarde se les pidió a los niños que recordaran tres experiencias tempranas de su vida. ¿El resultado? Los niños que tenían entre 4 y 7 años recordaban experiencias muy distintas de las que habían hablado antes. Muchos de los recuerdos que habían tenido dos años antes habían desaparecido. Mientras que los niños que tenían entre 10 y 13 años describieron las mismas experiencias tempranas en ambos experimentos.

¿Y qué pasa con los recuerdos de la infancia?

Pues a diferencia de lo que se creía, los niños pequeños sí tienen capacidades cognitivas, linguísticas y de memoria para recordar las cosas que les ocurrieron en el pasado. Pero los recuerdos más tempranos de los niños pequeños parecen cambiar y son reemplazados por recuerdos ocurridos a edades más tardías.


 
¿POR QUÉ MENTIMOS?

Se dice que todos hemos mentido alguna vez y aunque muchos se excusan en que son mentira piadosas, la pregunta sigue siendo la misma: ¿por qué lo hacemos?



Engañar nos permite conseguir lo que queremos mediante la manipulación y la explotación de otros individuos. En general, mentimos para obtener algún beneficio, poder, estatus, etc. La mentira bien hecha es un pasaporte al éxito, por eso mentimos.
Así lo considera uno de los mayores estudiosos de la mentira, el filósofo David Livingstone Smith, director del Instituto de Ciencias Cognitivas y Psicología Evolutiva de la Universidad de Nueva Inglaterra (EE.UU.) y escritor del libro ¿Por qué mentimos?: las raíces evolutivas de la mentira y del inconsciente.
Mentir es ventajoso, por eso la evolución, que selecciona rasgos que son ventajosos para los individuos, la ha integrado en la naturaleza humana. “Mentimos de forma espontánea, de igual manera que respiramos o sudamos”, subraya.
Se estima que cada día oímos o leemos más de 200 mentiras. La mentira se encuentra en todo el reino natural. Existen plantas que tienen flores que parecen avispas hembra para atraer a los machos, que se llevan pegado el polen a otra flor y así la polinizan, serpientes que fingen ser venenosas para ahuyentar a depredadores y orugas que fingen ser serpientes con el mismo fin.
La mentira no se ciñe simplemente al hecho de decir cosas que no son verdad. También mentimos al ocultar información, o al decir algo que es verdad de manera tal que el interlocutor crea que es falso.Podemos mentir sin utilizar las palabras, a través de una sonrisa falsa, al andar o adquirir posturas que aparentan confianza en uno mismo o mediante el uso de cosméticos que disfrazan nuestra apariencia real.
Sea como fuere, el mentir a la larga siempre trae malas consecuencias, por eso lo mejor siempre es decir la verdad, ¿no lo crees?

¿POR QUÉ EL MIEDO NOS HACE VER LA COSAS QUE NOS ASUSTAN MÁS GRANDES?

Si, como suena, el miedo hace grande las cosas que nos asustan. Y tal vez, ahora que lo sabes, te preguntes ¿por qué?
Pues bien, esto pasa con el miedo a algunos animales, y es que cuanto más miedo le tenemos a algún animal parece que más cerca está de nosotros. De modo que el miedo puede distorsionar nuestra percepción sobre los objetos que se aproximan.
Así al sentir cerca algún objeto sentimos más cerca el peligro mortal, según explican los investigadores de la Universidad de Emory en Atlanta, Georgia, y la Universidad de Londres.
La revista Current Biology muestra los resultados de que las emociones y la percepción está sutilmente entrelazadas en la mente.
Y es que el miedo puede alterar incluso  los aspectos básicos de la forma en que percibimos el mundo que nos rodea.
Los investigadores señalan que no se está del todo claro si el miedo a cierto objeto hace que el objeto parezca viajar más rápido, o si ese miedo hace que el espectador expanda su sentido del espacio personal.
Lo que sí es un hecho es que cuanto más miedo se le tiene a algún objeto más grande se ve. ¿Que te parece?



En la actualidad existen dos conceptos diferentes sobre el miedo, que corresponden a las dos grandes teorías psicológicas que tenemos: el conductismo y la psicología profunda. Según el concepto conductista el miedo es algo aprendido. El modelo de la psicología profunda es completamente distinto. En este caso, el miedo existente corresponde a un conflicto básico inconsciente y no resuelto, al que hace referencia.

Aqui os dejo un enlace sobre un video en el que se explica el miedo:

Además, la gente puede tener miedo a cualquier cosa como por ejemplo
Agateofobia: Miedo a la locura.
Ailurofobia: Miedo a los gatos.
Bibliofobia: Miedo a los libros
Dendrofobia: Miedo a los árboles.
Ergofobia: Miedo a ir a trabajar.
Ictiofobia: Miedo a los peces.
Isopterofobia: Miedo a las termitas.
Lacanofobia: Miedo a las verduras.
Linonofobia: Miedo a las cuerdas.
Metrofobia: Miedo a la poesía.
Micofobia: Miedo a las setas.

Estos son los miedos más raros que he encontrado.